Nuestro entorno natural

La singular ubicación de Villares, a los pies de la Sierra del Alto Rey, así como la escasa influencia que la mano del hombre ha ejercido sobre estos parajes, ha permitido que su entorno natural se mantenga en un magnífico estado de conservación.

Villares está regado por el río Bornova, que vierte sus aguas al Henares, y por el rio La Vega, menos caudaloso que el anterior, asó como por numerosos arroyos como el de la Casa, el Regatillo o el de la Ceja. Los limpios ríos y arroyos que surcan la localidad están poblados por una exuberante vegetación de ribera, dominada por fresnos y alisos, así como por valiosas especies de peces.

Los robledales y otros bosques que proliferan en el término de Villares resultan un excelente hábitat para la fauna, siendo abundantes las especies de caza mayor como el corzo o el jabalí. Pese a ser muy difíciles de observar, las huellas y excrementos dejan constancia de que otros muchos mamíferos, como son el zorro, la garduña o el gato montés, habitan aún estos montes en total tranquilidad.

Asimismo, la proximidad de la Sierra del Alto Rey posibilita la presencia de numerosas especies de aves, entre las que destacan por su vistosidad las grandes rapaces. Halcones peregrinos, águilas reales, buitres leonados o alimoches son fáciles de divisar mientras surcan estos parajes en busca de alimento.

Hayedo de la Tejera Negra

El Parque Natural Hayedo de Tejera Negra se encuentra en el rincón noroccidental de la provincia de Guadalajara, en el término municipal de Cantalojas, formando parte del macizo de Ayllón, en el extremo oriental del Sistema Central. Es uno de los hayedos mas meridionales de Europa.

En 1974 se declara al Hayedo Sitio Natural de Interés Nacional y posteriormente, en 1978, se declara Parque Natural, que se amplió en 1987.

Flora

El principal foco de interés del parque se encuentra en la masa forestal de hayas, una de las mas meridionales de la península ibérica, con una extensión cercana a las 400 hectáreas.

Estas masas han sobrevivido, gracias a su situación estratégica en los lugares más inaccesibles, a la obtención de leña y carbón vegetal, así como a la roturación con objeto de crear pastos para el ganado. El melojo y el pino silvestre también forman masas boscosas principalmente en solanas, de manera natural el primero y procedente de repoblaciones el segundo. También cabe destacar la presencia de tejos, acebo y abedules que de manera aislada o en pequeños grupos salpican aquellas zonas con mayor humedad edáfica.

Por encima de éstas masas arbóreas solo las formaciones arbustivas de brezos, junto con las subarbustivas de arándanos, enebros rastreros y gayuba aguantan las duras condiciones reinantes, protegiendo los suelos donde se asientan de fenómenos erosivos. En los espacios abiertos de hayedos, rebollares y pinares encontraremos matorrales de leguminosas de tipo retamoide como la retama negra y la retama blanca, junto con brezos rosados y brezos blancos de hasta dos metros. En los lugares de suelos más pobres encontramos dominantemente estepa.

Por último cabe destacar la importante variedad de hongos que crecen en el Hayedo, mención especial para el boleto, con pie grueso de color blanquecino a marrón claro y sombrero con cutítula de color marrón que fructifica al final del verano y durante el otoño.

Fauna

En cualquiera de sus impresionantes roquedos podemos apreciar el majestuoso vuelo del águila real, el milano real y azor. También es posible contemplar corzos, zorros, gatos monteses, garduñas, tejones, comadrejas, jabalíes y rapaces nocturnas como cárabo, búho chico y mochuelo.

Fuente original: Wikipedia

Página de reserva de aparcamiento

 

 

Más información:

Pico del Ocejón (Sierra de Ayllón)

La sierra del Ocejón o del Robledal es una cadena montañosa que forma parte del cordal oriental de la sierra de Ayllón, en el noroeste de la provincia de Guadalajara (España). Se extiende de norte a sur desde el río Sonsaz hasta los campos de Tamajón, y entre el vallejo del arroyo de la Matilla, al oeste, y el río Sorbe, al este.

La mayoría de sus montañas se elevan en torno a los 1.700 y 1.900 msnm, aunque el pico Ocejón, la central y mayor de ellas, supera los 2.000 msnm. Destacan además la peña del Reloj al sur del Ocejón; el Campo, el Campachuelo y el Cerrito Collado al norte, y el Cabeza de Ranas al oeste. De las montañas principales salen varias lomas, entre las que destacan la loma de las Piquerinas, desde el Campachuelo hacia el este, y la loma de las Paraellas desde el Campachuelo hacia el suroeste.

La sierra del Ocejón forma una divisoria a tres aguas. Al norte surgen barrancos y arroyuelos que desembocan en el río Sonsaz. Al oeste surgen varios arroyos que forman un pequeño vallejo y desembocan en el río Jaramilla. Y al este destacan el arroyo de la Chorrera, donde están las chorreras de Despeñalagua, y el río Seco, que desembocan en el río Sorbe.

La población se asienta en la parte sur de la sierra, mientras que la parte norte está despoblada y sólo se encuentran algunas majadas y teinadas. Los pueblos se distribuyen entre los municipios de Campillo de Ranas, Majaelrayo, Tamajón y Valverde de los Arroyos. Destaca su construcción de sus edificios en pizarra propios de la arquitectura negra.

Fuente original: Wikipedia – Sierra del Ocejón

 

 

Mas información:

Sierra de Alto Rey

Al norte de la provincia de Guadalajara, formando parte de la Serranía, una de las grandes comarcas en que tradicionalmente se divide esta provincia, se encuentra la Sierra del Alto Rey. Bien definida y reconocible su silueta montañosa desde la lejanía, llama la atención por ser, hacia el este, la última sierra de alturas notables de la Cordillera Central.

Desde allí arriba la vista, como es fácil suponer, es amplia: tierras de Soria y Segovia al norte, la Campiña alcarreña al sur, hacia el oeste el macizo de Ayllón (con el Ocejón y sus 2048 mts. destacando a poca distancia), y las comarcas de Atienza.

Coronando el pico del Santo Alto Rey, la altura más alta de la sierra, se encuentra una ermita de origen templario. A 1.852 mts. de altitud la ermita permanece impasible en la soledad de su cumbre a la intemperie y al paso de los siglos, siendo especialmente visitada el día de su romería, el primer sábado de septiembre de cada año.

Varios picos, como el de los Gavilanes y el Mojón Gordo, junto con el del Alto Rey, conforman esta sierra que se extiende de oeste a este con una vertiente sur más suave y definida; y una norte: más abrupta, fría, y con barrancos más acentuados; por la sierra pasan o nacen ríos como el Bornova, el Cañamares o el Río Salado, y arroyos de montaña como el Pelagallinas.

Hasta la ermita se puede subir por un camino que sale desde la carretera entre Bustares y Aldeanueva, aunque también hay caminos y rutas para subir caminando hasta ella. La actual ermita fue edificada en el 1785, aunque anteriormente el lugar ya era refugio de eremitas. Es un pequeño edificio de dos cuerpos, con la puerta a poniente, siempre abierta para refugio de montañeros y visitantes. El primer sábado de septiembre, que suele ser un día soleado aunque haya estado diluviando en las fiestas de Villares de días antes, se celebra en lo alto de la sierra una Romería: con su procesión, misa, bailes folclóricos y vueltas a la ermita para pedir un deseo… y sobre todo, con una comida campestre en plena montaña a la que acuden un buen número de gente de los pueblos colindantes.

Fuente original: http://www.lacasadelosgatos.net/altorey.htm

Leyendas de la Sierra del Alto Rey

Los tres hermanos envidiosos: La leyenda cuenta que el Señor y brujo de una tribu prerromana, poseedor de riquezas y de un extenso territorio entre las tierras de lo que hoy son las provincias de Zaragoza, Soria y Guadalajara, enviudó y tuvo que hacerse cargo de sus tres hijos, que se llevaban muy mal, guiados por la envidia y la codicia por conseguir la herencia de su padre. Las duras peleas entre los hijos iban siendo cada vez más frecuentes, hasta que el padre, harto de las riñas entre sus hijos, decidio cargarles una maldición eterna de tal manera que pudieran verse pero no hablarse, convirtiéndoles así en tres altas montañas que situaría a cada extremo del territorio para que sirviera de ejemplo para tribus cercanas: el mayor, Moncayo; el mediano, Ocejón, y el pequeño, Alto Rey. Mucho tiempo después, un niño subió al Alto Rey, el menor de los tres hermanos, y pudo contemplar la vergüenza con la que se mostraban los hermanos.
En la ermita situada en la cima del Alto Rey se puede contemplar un grabado en la piedra en la que se muestran tres cabezas situadas las unas de las otras de la misma manera que se situan geográficamente el Moncayo, el Ocejón y el Alto Rey.

El aceite de la cueva: Bajo la ermita del Alto Rey, en la falda sur de la montaña, hay una cueva donde manaba aceite que procedía del altar de la ermita. Diariamente, el ermitaño se encargaba de recoger el aceite para usarlo como combustible del candil que iluminaba la ermita. Un día un hambriento pastor que llevaba su ganado a pastar a la cima de la montaña (en otras ocasiones se cuenta que el hambriento era el propio ermitaño) decidió untar el aceite de la cueva en el pan para comérselo. Desde entonces dejó de emanar aceite y empezó caer agua, como hoy ocurre.

Fuente original: Wikipedia

 

Fotografías del Alto Rey

 

Más info en: